Desde hace unas dos semanas volvió a funcionar la bomba que extrae agua del acuífero guaraní y las piletas de las Termas de la Selva. Supuestamente la misma provee de 100 metros cúbicos/hora a la red de agua potable, no obstante los cortes de agua continúan.
Unos días en la pequeña localidad correntina de Paso de la Patria, donde apenas cuatro calles están asfaltadas, refuerzan lo ridícula absurda, patética, etc de las palabras vertidas en la CELO hace algunas semanas por parte de Miguez y Munaretto tratando de justificar lo injustificable, diciendo que el problema del agua es “mundial”, y por eso en Oberá el servicio está retaceado.
Ese argumento podría ser válido en algunos países africanos tal vez, donde las tribus siguen las huellas de los elefantes para encontrar agua, dado que estos animales tienen capacidad para hallar el líquido que se encuentra en forma subterránea.
En ese pequeño pueblo correntino podíamos darnos el gusto de lavar el auto con una manguera, tirar y tirar agua sin la paranoia de que algún vecino alcahuete y seguramente votante del actual intendente (que sigue de licencia en Brasil) nos denuncie. Es más, todo el mundo lavando el auto y las camionetas.
Poder disfrutar de una piscina sin ser señalado y calificado como un “desaprensivo”, “irresponsable”, “desvergonzado”, etc… Es más, ver que todas las piscinas del pueblo están cargadas y el agua no falta, hasta había tanques que desbordaban durante horas.
Poder bañarse varias veces al día, debido al calor, y que todo el pueblo lo haga. El agua no falta. Allí uno comprende que en una comunidad que se dice turística, el agua no puede escasear.
En Oberá, la segunda ciudad más importante de Misiones, estas cosas están prohibidas por ordenanza.
Habrá como siempre, algún defensor de lo indefendible, que opinará argumentando que el pequeño pueblo correntino está pegado al río a diferencia de Oberá, pero en realidad la cosa no pasa por ahí, pasa por las INVERSIONES EN INFRAESTRUCTURA. Esa es la diferencia. Según nos informaron, por este pueblo correntino llegan a pasar más de 60 mil turistas en enero y no por ello colapsa.
Incluso, en Oberá la luz se corta constantemente debido a la falta de inversiones de tantos años. En el pequeño Paso de la Patria no vimos un solo corte, pese a que todo el pueblo instaló aire acondicionados y los tienen todo el día en 17 grados. Todo el pueblo tiene hornos y hornallas eléctricas, esas de 3.500 w, duchas eléctricas, televisores, etc, sin embargo el sistema eléctrico no colapsa.
En Oberá todos los días la vieja Ford F100 de la CELO sale a recorrer la ciudad con las barretas en la caja. Cada tanto se detiene, abren la tapa de la llave de paso que está en esa vereda, introducen la barreta, la giran y algún barrio se queda sin agua. Luego va otro sector y repiten el procedimiento.
No obstante, la CELO informó que volvió a funcionar la bomba y las Termas de la Selva tienen sus piletas cargadas para que los turistas lo disfruten, aunque en los hoteles locales, los encargados informan a los huéspedes que aprovechen a bañarse cuando de la canilla sale agua, porque después no hay.
Como lo habíamos informado hace dos semanas, una de las bombas que se quemó tres semana después de su inauguración en Octubre pasado, había vuelto de su reparación en Buenos Aires, pero nuevamente SE QUEMO el 19 de diciembre, luego de apenas un día de funcionamiento, por lo que otra vez se la extrajo y mandó a reparar. La razón, según informó la CELO, había sido una descarga eléctrica que dañó el tablero y la bomba.

