Por Eduardo G.
Jacquemín
“Lo imposible era empezar, y se hizo; ahora queda lo posible”… una excelente frase que rescatamos del grupo de jóvenes que llevó adelante esta obra admirable.
La histórica inundación de hace dos semanas en Oberá puso en evidencia lo que todos sabemos, pero pocos se ocupan. Como lo dijimos en otras ediciones, es grosero y bochornoso que en tantos años de bonanza económica, este gobierno solo se haya dedicado a repartir subsidios y asignaciones, pero sigue adeudando lo más importante que el DESARROLLO.
Se han gastado millones de pesos en estos últimos años, en cosas irrisorias o inútiles, donde ciertos dirigentes se han notoriamente enriquecido (mediante obras públicas); pero el desarrollo sigue ausente.
El agua aquel sábado del diluvio histórico afectó considerablemente a esas viviendas precarias que habitan, muchas en espacios verdes, a la vera de los arroyos.
Sus baños sobre pozos negros, como no podía ser de otra manera, desbordaron y todo su contenido se hizo parte del arroyo.
Visto está lo lejos del desarrollo que estamos. Acá llaman inclusión social a repartir asignación universal; pero mantenerlos pobres y viviendo en condiciones deplorables sin saber siquiera la importancia de una vivienda digna, del agua potable y de un inodoro.
Tantos años de bonanza económica y unos de los principales problemas de nuestro país sigue siendo el habitacional. Tenemos cada vez más villas humildes de personas que no pueden pagar un alquiler, no pueden pagar una cuota de IPRODHA (y aunque la pudieran, solo en Oberá, hay más de tres mil inscriptos que esperan salir adjudicados con una vivienda).
Empero ante esta realidad de precariedad habitacional que sufren cientos de familias obereñas, afortunadamente hay quienes no se quedan mirando para otro lado de brazos cruzados.
Bajo el calcinante sol y el sofocante calor de este último fin de semana, jóvenes estudiantes llevaron a cabo la Primera Construcción de Techo (Un Techo Para Mi País) en la Ciudad de Oberá.
“Techo” es una organización Latinoamericana sin fines de lucro, (antes conocida también como Un Techo para mi País) y es liderada por jóvenes de distintos países de Ameríca Latina, que nace en Chile, en 1997, y se dedica a promover la toma de conciencia entre personas menores a treinta años respecto a lo importante que es que los más necesitados cuenten con una vivienda. Hace especial énfasis en los asentamientos marginales para mejorar su calidad de vida y lleva a cabo programas de Habilitación Social. A la fecha reportan haber construido más de 78.000 viviendas de emergencia y tener más de 400.000 voluntarios.
En Oberá, cuando buscamos contactarnos con algunos miembros de la agrupación, nos dijeron que habláramos con Maxi Bóveda, un eldoradense que estudia en Oberá y uno de los voluntarios que gentilmente nos facilitó todo el material.
En nuestra ciudad fueron alrededor de 60 los voluntarios de esta ONG que construyeron las primeras 6 viviendas de emergencia a familias del Barrio Caballeriza, obras que se llevaron acabo en un fin de semana como es costumbre de la organización.
Las familias fueron asignadas mediante un trabajo previo de Detección, donde se determinaron los casos más urgentes.
Los Voluntarios en su mayoría son estudiantes de facultad que residen en Oberá, pero pertenecen a varias localidades de la provincia, entre ellas Posadas, Eldorado, San Vicente, Andresito y hasta de la Provincia de Corrientes; y vienen desarrollando sus trabajos hace más de un año en esta ciudad, aunque la labor en Misiones comenzó mucho antes en barrios posadeños, totalizando cuatro barrios misioneros los beneficiados hasta ahora.
Los fondos para la construcción de estas 6 casas provienen de la Colecta Anual realizada en el mes de septiembre donde los voluntarios salieron 2 días a las calles disfrazados con el objetivo de darle color y con alegría pedir la colaboración de los ciudadanos que respondieron de gran manera. También se hicieron rifas, festivales y se consiguieron varios socios que abonando desde un peso por día, aportan un ingreso fijo mensual al Techo.
Para esta primera construcción en Oberá también trabajaron voluntarios residentes en la ciudad de Posadas, incluyendo al Director General y Sub Directora de Techo en Misiones, Gastón Fourcade y Mariana Orlinsky.
Según el grupo, esta fue la primera construcción siendo el punto de partida de un trabajo a largo plazo que “Techo” estará realizando en el Barrio Caballeriza y en la ciudad de Oberá.
Quizá no pongamos tanto énfasis en las seis viviendas hechas, que como bien aclaran, son de “emergencia” para familias de muy escasos recursos en un tamaño que ronda los 18 metros cuadrados con techos de chapa.
Lo que rescatamos principalmente es el valor cívico en el trabajo solidario de jóvenes que en lugar de quedarse en sus casas, salen a la calle poniendo sus varios granos de arena para levemente pero destacable, revertir una realidad que otros que cobran enormes sueldos del estado, no lo hacen aún cuando deberían ya que están allí para ello.
De alguna manera, a nuestro criterio, estos jóvenes son un respiro en esta sociedad que suele mostrarse muchas veces indiferente; y nos agrada creer que ese espíritu noble que demuestran nos permite soñar un futuro diferente.
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