Histórica inundación en Oberá Una semana después todavía hay basura en los drenajes…

10 años sin limpieza,

Hasta las letrinas rebosaron en las villas a la vera de los arroyos
¿para cuando su relocalización?

 

577810_374720675951014_1546166620_n 261509_374720719284343_2054334669_n 21773_4957659297772_354930618_n

 

 

 

Por Eduardo G.
Jacquemín

“Hace once años que no se inunda este lugar” comentó un vecino de Av. Sarmiento al 400, en la zona baja de la misma, aunque destacó que en esa oportunidad el agua no había llegado hasta ese nivel de casi medio metro dentro de su local comercial.

El comerciante relató que 11 años atrás encontraron restos de heladeras en el arroyo (anteriormente había un taller de heladeras en esquina de Río Negro y Azcuenaga). El municipio, cuando todavía estaba Dalmau, hizo una limpieza completa del cauce y no volvió a inundarse hasta el sábado pasado, donde otra vez apareció abundante basura, ya no restos de heladeras pero si cubiertas, escombros, ramas, etc. Durante una década este arroyo céntrico (que alimenta el Mbotaby) no fue limpiado, no recibió el mantenimiento adecuado y lo mismo seguramente habrá pasado con los otros más alejados del centro.
Comerciantes de calle Córdoba esquina Avellaneda (cuyo arroyo alimenta el Tuichá) fueron afectados por el agua que ingresó a sus locales varios centímetros de altura, también hablaron de la basura que se acumula en los angostos desagües.

Es cierto que en general la gente es sucia, que muchos vecinos tienen la pésima costumbre de tirar basura, ramas, escombros, y lo que encuentren a los arroyos y obviamente está muy mal; pero también existe un estado municipal que debería controlar, multar y cada tanto limpiar para evitar que grandes lluvias como las de la semana pasada inunde viviendas, locales comerciales, se lleve automóviles, etc.

Incluso, ante la queja de los vecinos de la Av. Sarmiento al 400, acudimos al lugar donde pudimos fotografiar que a una semana de la inundación, todavía la municipalidad no envió personal a limpiar el cauce donde la basura quedó acumulada, sobre todo debajo de las veredas. “Limpiaron por arriba en las bocas de tormenta, pero no abajo” relató un vecino.

A esto se suma que es poca la profundidad debajo de los puentes de la avenida y la plazoleta Italia, por lo que resultaría insuficiente para drenar tanta agua que llega desde las zonas altas de la ciudad durante diluvios abundantes.

Por su parte el intendente dijo esta semana que “deben repensar el sistema de drenaje pluvial”. En realidad considerando que están pronosticadas más lluvias para los próximos días y que será un verano “mojado”, no deberían perder mucho tiempo “pensando” y empezar por hacer una limpieza general de estos causes de agua, y no esperar a que todo se inunde nuevamente.

Al mismo tiempo, alejados un poco del centro, los dos arroyos principales se inundaron. Temprano el sábado recibimos el llamado de Miguel Morales alertando sobre como había desbordado el agua sobre Calle Finlandia en un puente hecho recientemente por la Municipalidad, que según los vecinos, es muy angosto y poco profundo por lo que ante diluvios intensos, desborda.

A la altura de calle Río Colorado y Serrano, otro alimentador del Tuichá desbordó por razones similares. La cancha del complejo Ian Barney se convirtió en una palangana donde el agua llegó casi hasta los travesaños de los arcos de fútbol. Cabe recordar que pegado a la cancha existió el lago del complejo, construido en la década del `80. El mismo, para contener el espejo de agua, poseía una presa a la altura del acho puente de la calle Piedra Buena con un sistema de drenaje mecánico para evitar que desborde el mismo y además para poder vaciarlo de ser necesario, sin embargo todo esto fue anulado y destruido con el relleno del lago, por lo que ya no puede cumplir su función de regular el paso del agua.

Otros de los lugares más afectados fueron sobre el arroyo Mbotaby desde la Avenida Sapucay, atravesando la Av. De las Américas donde un colectivo de Capital del Monte quedó varado y el agua llegó hasta las puertas del local comercial El Amigo; hasta Villa Kindgreen en la zona de calle Polonia, donde los vecinos este martes decidieron cortar la calle pidiendo respuestas al intendente. Este arroyo aumentó su caudal en estos últimos años debido también a los cordones y cunetas hechos que drenan directamente al mismo.

El arroyo divide Villa Blanquita de Villa Torneus, y en esa zona el agua ingresó desde las calles altas a varios terrenos con muros donde al acumularse, quedaron autos literalmente bajo el agua. Situación que hasta ahora solo veíamos por televisión que ocurre en Buenos Aires, también las vimos en nuestra ciudad.

Hasta las Letrinas se inundaron

El otro gran flagelo ante el desborde de los arroyos son las viviendas precarias, muchas intrusas, en espacios verdes que están a la vera de los mismos, pegados al curso del agua.

Cuando estas subieron su nivel rápidamente en la madrugada del sábado, estas familias humildes se despertaron flotando con más de 50 centímetros de agua dentro de sus viviendas.
Sus baños sobre pozos negros, como no podía ser de otra manera, desbordaron y todo su contenido se hizo parte del arroyo. Aquí recién actuó el municipio, trasladando a esas 300 familias que perdieron muchas de sus pertenencias, al complejo polideportivo.

Tantos años de bonanza económica. Tanto hablar de la inclusión social pero tenemos cada vez más villas humildes de personas que no pueden pagar un alquiler, no pueden pagar una cuota de IPRODHA (y aunque la pudieran, solo en Oberá, hay más de tres mil inscriptos que esperan salir adjudicados con una vivienda).

Se han gastado millones de pesos, en estos últimos años, en cosas irrisorias o inútiles, donde ciertos dirigentes se han notoriamente enriquecido (mediante obras públicas); pero el desarrollo sigue ausente. ¿Cuándo se van a relocalizar a todas estas familias con viviendas mas o menos dignas?.
En municipio compró ocho hectáreas en el Km 0 hace varios años para relocalizar familias lo que está muy bien, pero solo se hicieron unas 80 piezas (porque no se puede decir que son casas cuando miden 4 x 4 metros y allí deben vivir familias numerosas).
En tanta bonanza económica, nos preguntamos cuándo se relocalizará villa Sapucay y convertir ese espacio verde en un parque con senderos, bancos e iluminación protegiendo el cauce de agua. Las letrinas que están allí no solo se inundan con grandes diluvios, también contaminan las napas y el propio arroyo.

Lo mismo ocurre detrás del barrio Oberá 3 en Villa Blanquita; en Villa Ghunter; detrás del Complejo sobre el ex lago, etc.
¿Para cuando la inclusión de estas familias con viviendas aunque sea de madera pero bien hechas, con un inodoro (por una cuestión sanitaria); con cloacas y con agua potable (perforaciones).?

Visto está lo lejos del desarrollo que estamos. Acá llaman inclusión social a repartir asignación universal; pero mantenerlos pobres y viviendo en condiciones deplorables sin saber siquiera la importancia sanitaria del agua potable y de un inodoro; total en cada elección se los “acarrea” como ganado para poner el voto.

 

100E6704

en la foto se ve el arroyo y el baño a lado

100E6702

basura en el arroyo a la altura de Av. Sarmiento al 400

Deja un comentario