Las alegrías de Pantriste Obereño y Neutitus

El viernes 20 de julio, día del amigo, en el cine teatro Oberá se proyecto la película “LAS ALEGRÍAS DE PAN TRISTE”, un film para los chicos. ¿Para chicos?. En la ciudad cuesta mucho que las personas concurran al cine. En esta oportunidad cerca de 100 personas disfrutaron de la película.

Aquí la sinopsis de una película que no es solo para los más chiquitos, sino que es para personas mayores,  ya que se muestra lo que ocurre en algunas partes del país. En esta ocasión  “las alegrías de pantriste obereño” y  la realidad de la ciudad.

Sinopsis:

Pan triste es un niño obereño que vive en un barrio de oberá. Su familia compuesto por su madre y padre. Este niño crece y decide enfrentarse a las fechorías de un gobernante maligno, un  arquitecto (NEUTITUS) que les ordena trabajar más para pagar excesivos impuestos. Estos impuestos serían  -según Neutitus- para construir un palacio municipal nuevo ya que donde están se encuentra en mal estado.

Al gobernante lo acompañan su mano derecha (puchbeler) y gracias al acompañamiento de su secretario (zanetchabacha) mantienen controlado a los trabajadores municipales  para que estos obedezcan y trabajen sin, ni siquiera, chistar. El rey ocupa el cargo en su castillo municipal y cree que estará para siempre en el poder, pero- él no lo sabe- será despojado del trono.

Pantriste es hijo de un obrero. En su camino de lucha y sacrificio encuentra a su mejor aliado para enfrentar las injusticias del  Neutitus, halla a Dios (gnomo Mignon), ya que solo un milagro hará sacar la venda de los ojos del pueblo.

Este jovencito, al transitar las calles en mal estado de su pueblo, escucha que hay un accidente. Al llegar al lugar ve al accidentado que es nada más y nada menos que su propio padre, quién resultó herido en una pierna tras caerle un árbol encima. Tirado en la calle espera a la ambulancia. Transcurridos varios minutos llega una. Se salva de morir desangrado de la pierna…

Ya en la ambulancia el médico de turno (Larguirucho) le pregunta qué obra social tiene. El padre no posee ninguna cobertura médica. Entonces el médico decide dejarlo en la casa y no llevarlo al hospital dado que no había camas disponibles en ese momento.
Ahora ya en su casa el padre, que no posee trabajo fijo y que hacia changas como repositor, no lo podrá hacer. La familia no posee dinero y pantriste obereño tendrá que trabajar.

Mientras recorre el pueblo en busca de trabajo halla una casa donde yace una joven (pandereta) quién es una presunta víctima de trata. La joven se encuentra encadenada y su “dueño” (gitano) no la deja salir, la mantiene prisionera.

Es aquí donde Pantriste es héroe ya que rescata a la joven de ese lugar. y lo rescata sin ayuda de la policía dado que en la comisaría no hay teléfono y la única carreta que poseen es obsoleta y está rota. Además de que no cuentan con personal suficiente.
Como represalia “el gitano” busca justicia, pare ello recurre a Neutitus. Le pide una audiencia, cosa que  la mayoría de las veces les fue negado a las habitantes, pero a él si le concede una y le dice que se quede tranquilo que el hará algo pero Neutitus le pide algo a cambio.

Pantriste decide dedicarse a la música. Mientras tocaba su violín fue víctima de la inseguridad. Le robaron su único medio de subsistencia.

Ya cerca del final de este fabuloso film Pantriste junto con un amigo motivan al pueblo para destituir al rey, ya que no les proveía de arreglos de caminos, seguridad, pero sí de altos impuestos para construir el faraónico palacio municipal.

Los habitantes Se organizan y van hasta el palacio municipal. Neutitus ordena a su amigo Puchbeler para que se custodie el castillo municipal. Es aquí donde se produce una batalla campal y el pueblo toma el castillo.

A todo esto, Neutitus, Puchbeler, Zanetchabacha huyen en un móvil municipal. No sin antes haber vaciado y sacado hasta la última moneda del lugar. Pero debido a las malas condiciones que presenta el vehículo se avería y no pueden escapar.

Aquí recién la policía actúa, ya que Neutitus y compañía no tienen más el poder. El comisario los detiene. Los lleva directo al calabozo con la única carreta que dispone la policía.
De ahora en más no serán gobernados por ningún déspota. Vivirán con un nuevo rey quién gobernará para el bien común y no para unos pocos.

Por DIEGO
JAVIER CORREA
PERIODISTA

 

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