Con la inauguración de la autovía, otra de las promesas fue que se gastarán 140 millones de pesos en la construcción de un nuevo hospital en el mismo predio del Samic, pegado uno a lado del otro.
Hemos dicho que siempre es Bienvenido otro hospital para la ciudad, sin embargo, primero debería dotarse al existente de fondos que sean suficientes para su funcionamiento.
INFOBER había consultado con un ex administrativo del Samic, el doctor Eldoor Gros, quién contó que mientras ocupó el cargo en la administración del hospital, hace varios años atrás, el gobierno solo aportaba una tercera parte de los recursos económicos que requiere el mismo.
Se necesitaban 2 millones de pesos para que no falte “ni una jeringa”; para que no falten placas para estudios; para que se pudieran realizar cualquier tipo de cirugía o tratamientos cuyos insumos son en dólares.
Empero el gobierno solo mandaba menos de la tercera parte de esa cifra, unos 600 mil pesos, el resto la administración se la debía “rebuscar” con las obras sociales y los famosos “bonos colaboración” que se cobra en mesa de entrada, cosa que a generado muchos problemas con los pacientes sobre todo humildes .
¿La cosa cambió?
¿el gobierno de Mauri Closs provee de los todos recursos económicos necesarios para el correcto funcionamiento del hospital?. NO
Según fuentes confiables de personas que trabajan en el hospital Samic (que pidieron no ser mencionados por temor a represalias); el gobierno provincial SOLO provee de unos 20 mil pesos mensuales promedio.
Al comenzar este año, en febrero se recibió en el SAMIC unos 60 mil pesos como partida inicial desde Rentas Generales. Esta suma suele llegar a mediados de febrero o principio de marzo todos los años.
Luego se pide reposiciones de fondos rindiendo rigurosamente cada pago hecho, y se recibe desde el gobierno provincial unos 21 mil pesos de promedio mensual.
Depende de lo q se rinda en facturas puede ser un mes 18 mil, otro 22 mil.
Esto quiere decir que, el hospital público provincial SAMIC Oberá, el segundo en importancia de Misiones, solo recibe desde el gobierno misionero la irrisoria suma de unos 250 mil pesos al año, menos de lo que se aportaba hace 8 años cuando el dr. Gross estaba en la administración.
“Vamos mal este año” dijo una de las fuentes consultadas respecto a los números y fondos que manda el gobierno al SAMIC. Cada año envía cifras diferentes y este sería menos que los anteriores.
Es inevitable mencionar que solo en Centro de Convenciones y Eventos junto con el Centro del Conocimiento (monumento a la corrupción misionera), tiene un costo anual de 25 millones de pesos.
De hecho trascendió que la famosa Cruz de Santa Ana, que hasta ahora solo generó gastos y costó 80 millones de pesos; debe ser mantenido por el estado provincial en una suma de 300 mil pesos (TRESCIENTOS MIL) por MES… más que lo aportado al SAMIC de Oberá.
¿Cómo es posible que el gobierno renovador gaste millones en eventos y turismo, pero al segundo hospital de Misiones solo le aporte 250 mil pesos?. Lo mismo ocurre con los otros hospitales regionales.
Obviamente, esta cifra es absolutamente insuficiente para sostener semejante hospital que atiende a pacientes de diferentes complejidades de toda la zona centro de la provincia, desde San Pedro hasta Cerro Azul; desde San Javier hasta el Soberbio.
¿Alguna vez se preguntó por qué faltaban placas para radiografías o ciertos medicamentos?
“Malabarismo” fue la respuesta de las fuentes consultadas en el SAMIC. Los 21 mil pesos mensuales no alcanzan ni para el sueldo de una parte del personal.
Actualmente, la mayor parte de los ingresos provienen de la llamada “AUTOGESTION” decreto 488/00 y su modificatoria el decreto 1026/02, que establecen y EXIGEN al hospital obtener recursos económicos cobrando a las obras sociales como lo hacen los centros de salud privada.
Es decir, hay plata para turismo, pero en salud pública el decreto exige que el hospital busque recursos por otro lado.
A los 21 mil pesos mensuales se le suman el “Plan Nacer”, un programa nacional que en promedio aporta mensualmente unos 50 mil pesos, pero que están destinados únicamente a su área de OBSTETRICIA y NEONATOLOGIA, una parte para gastos y otra para el personal afectado, profesional y no profesional.
Por ello, el resto del nosocomio se sustenta en mayor parte de los ingresos por las obras sociales, que al mes de junio de este año alcanzó los 207 mil pesos, destacándose la obra social de los jubilados PAMI, además del IPS y otros particulares.
Esta es la razón por la que cuando cualquier ciudadano que paga rigurosamente sus impuestos, Rentas, Tasas, desde el IVA en un caramelo, en el pan, la leche, la carne, el combustible, etc; llega hasta el SAMIC a atenderse, lo primero que le preguntan es ¿TIENE OBRA SOCIAL?.
La administración del segundo hospital regional más importante de una provincia que se jacta de tener superávit fiscal todos los años, debe hacer “malabarismo” y obtener fondos económicos a través de las obras sociales, porque el estado no lo hace como debería.
Dado que el SAMIC funciona como un centro privado, todo lo recaudado (que es depositado en una cuanta del Banco Macro) de las obras sociales se suma al cobro de distintos aranceles como ser certificado para carnet de conductor, los psicofísicos de ingreso, docente, facultad, etc, pero además existe lo que todos conocemos como “colaboración”, que se paga contra entrega de un recibo a voluntad del paciente, cosa que ha generado inconvenientes muchas veces, sobre todo con aquellos que no poseen obras sociales y son de escasos recursos.
¿Por qué hay que pagar una “colaboración” si es un hospital público?... la verdad es que no se debería tener que pagar absolutamente nada, ya que la salud es la prioridad número uno para el estado que cobra impuestos con ese objetivo, empero el decreto mencionado no solo lo permite, también exige pedirle esa colaboración a los pacientes.
Incluso, el mantenimiento de los equipos se hace en dólares y como lo que manda el gobierno es irrisorio, no alcanza.
Otro de los datos que nos aportaron es que la sala de terapia intensiva, cuando fue inaugurada hace unos diez años, tenía tecnología de punta. Pero como todo equipo, al pasar el tiempo requiere de service cada cinco años, y su costo es de 1.500 dólares. Dado que la prioridad es gastar los fondos del hospital en medicamentos, tratamientos, etc, los service no se hacen, y los equipos se usan hasta que no dan más, sin el mantenimiento que correspondería. Esto ocurre con la mayoría de los aparatos del lugar.
En cuanto a placas y reveladores para estudios de imágenes, se compran con fondos propios del Hospital, y estaban a la espera de que llegaran en los próximos días para el tomógrafo que, a 9 meses de haber sido inaugurado, recién empieza a funcionar con regularidad.
Como lo dijimos anteriormente, no basta con anunciar o incluso inaugurar la estructura de un nuevo hospital (más allá del negocio de la obra pública en este caso 140 millones de pesos) si lindante a este, en el segundo hospital de la provincia, la Cooperadora del SAMIC Oberá tienen que organizar desfiles solidarios para la compra de insumos, y depender de los ingresos de las obras sociales para funcionar como si fuese un centro privado, siendo que es PUBLICO.

