El colectivo municipal se incendió Tenía casi 20 años y se lo veía habitualmente “humeando”

Mientras el municipio exige todo tipo de cuestiones respecto al estado de los vehículos particulares, el mantenimiento del parque vial municipal no está en las mejores condiciones.

 

(archivo)

Un incendio accidental terminó destruyendo totalmente un colectivo que llevaba una delegación de niños brasileros, de entre 10 a 15 años, a Oberá para un encuentro de futbol infantil. Por el hecho no hubo que lamentar ningún herido y los pequeños fueron trasladados con otro micro al albergue municipal de Oberá. Alrededor de las 18 horas de este viernes, Miguel Fuglistaler (chofer), guiaba un colectivo Mercedes Benz de la municipalidad de Oberá por la ruta provincial 103, en un viaje que había iniciado minutos antes en la localidad de Alba Posse, trasladando a un contingente de niños de entre 10 y 15 años de una escuela de Futbol Bello Centro de la ciudad de Tuparendí Rio Grande Do Sul (Brasil), que pretendían participar durante el fin de semana de un encuentro de fútbol para menores en Oberá. Cuando circulaba en un tramo a unos 200 antes del acceso a Colonia Acaraguá se produce un desperfecto mecánico en el motor, situación que fue advertida por el conductor, quien enseguida detuvo la marcha estacionándose al costado sobre la banquina.  Al notar una abundante humareda rápidamente ordenó que los chicos descendieran y se alejaran del lugar, produciéndose el incendio, que rápidamente se propagó por todo la estructura, llegando a quemarse en su totalidad. Al cado de unos minutos la acción del fuego destruyó todo y parte de la indumentaria deportiva. Tras el incendio personal de la comisaría de Alba Posse y bomberos de Oberá llegaron al lugar en auxilio pero ya nada pudieron hacer. Enseguida arribó también el secretario de desarrollo humano de la comuna Obereña Raúl Zabala, quien dispuso de otro micro que trasladó a los chico a Oberá donde fueron recibidos por el director de deportes Daniel Staudt y así alojados en el albergue municipal, donde cenaron y se les entregó abrigos. Durante la mañana de este sábado irán a participar de alguna de las actividades previstas y enseguida después del mediodía pretenden regresar al Brasil. Desde la Policía de Misiones, su propio Jefe el Crio Gral. Jorge Munaretto se ocupó personalmente del tema, poniendo a disposición recursos humanos para la contención y atención de los niños, además de tomar contacto con autoridades brasileras, entre ellas el Intendente de Tuparendí Olavo Pawlak y de la Policía Brasilera, para que así notifiquen a los familiares del hecho y sobre todo llevarles tranquilidad de que sus hijos están bien. Se instruyen actuaciones ante la comisaría jurisdiccional.

El colectivo tenía 19 años, era un Mercedes 1315, carrocería Alcar año 1993 (idéntico a varios internos de Capital del Monte).
Había sido adquirido en 2006, luego de que se mal vendiera el colectivo municipal Skania 112 carrocería Cametal Jumbus año 1990 en 18 mil pesos (el valor de un colectivo doble camello de los años `70). En ese momento INFOBER publicó que el Jumbus se cotizaba en casi 50 mil pesos, pero la municipalidad lo vendió a la empresa El Litoral en la irrisoria suma de 18 mil. Este vehículo servía para trasladar delegaciones a distintas partes del país a un costo mínimo.

En su lugar compraron el Mercedes con carrocería tipo urbana por el que se pagó alrededor de 40 mil pesos. El municipio intentó justificar tal absurda negociación de mal vender un ómnibus de tres ejes, con 47 butacas, bodega, baño, bar, etc; y adquirir a mayor precio un colectivo de 27 asientos comunes, sin bodega, bar ni baño ya que era de carrocería urbana; diciendo que el primero era de “mecánica problemática”, lo cual no era verdad ya que entendidos de la materia que poseen un comercio especializado sobre avenida Misiones y Perú, aseguraron que el Skania 112 era la mejor que se había fabricado en la historia de la marca.

Si tenía problemas era por mal mantenimiento, no porque fuese mala mecánica.

 

Hasta hoy en día, el colectivo que fue municipal y llevó tantos obereños de viaje a bajo costo, de mecánica supuestamente “problemática”, sigue prestando servicio en la empresa que lo adquirió por la ridícula suma de 18 mil pesos, mientras que el Mercedes 1993 adquirido (ahora incinerado) no recibió el mantenimiento que debía y desde hace tiempo se lo veía “humeando y ruidoso” por las calles obereñas.

En el informe de prensa de la policía no se hace referencia a que el chofer haya intentado apagar el incendio del motor con un mata fuego ¿tenía extinguidor? ¿funcionaba?… Según algunas fuentes, no tenía extinguidor el colectivo.

 

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