El municipio construye un tinglado para otro Mercado concentrador cerca de la Copisa Productores dicen que “allá no van a ir”

Se habla de una cuenca láctea pero apenas son unos 20 colonos después de 3 años…

Los actuales escasos vendedores del centro frutihortícola de Oberá, que aún funciona en el edificio de la ex CALO, dijeron que “allá no vamos a ir” ya que es muy lejos según declaraciones a un periodista de este medio, de Eugenio Kasalaba, dirigente del Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y vicepresidente de la asociación de ferias francas de la zona centro.

Durante años hemos publicado en INFOBER sobre la necesidad de un mercado concentrador en serio. Fue promesa del actual intendente ya en 2003, pero 8 años pasaron y lo único llevado adelante fue, por el dirigente Kasalaba con apoyo del municipio, el mercado frutihortícola.
Sin embargo, hace más de dos años que funciona, y apenas cuenta con 12 vendedores, dos veces por semana y cada uno ofrece algunos cajones de cebollita, perejil, morrón, zapallito y a veces tomates. Obviamente, con tal escasa oferta productiva, después de dos años no resulta en más que un fiasco.
Los productores lo complementaron con panes, dulces y picles caseros, pero esto no difiere mucho de las ferias francas que ya antes existían.
Incluso, algunos de esos productores estaban dejando de traer a la ciudad sus productos debido al alto costo del combustible. Ya no les resulta rentable.

Para que cualquier producción funcione, se requiere “escala”, es decir, producir en gran cantidad ofreciendo precios competitivos. Oberá sumada la gran zona centro está habitada por más de 300 mil habitantes, por lo que mercado demandante sobra, pero nunca se encaró de la manera correcta.

El jueves, Rindfleisch dijo a un periodista de este medio, que “el mercado concentrador de Kasalaba es un fracaso porque tiene pocos productores”…
Empero olvida que el municipio (estaban todos en la foto de inauguración en 2010) apoyó este emprendimiento que siempre estuvo mal encarado justamente porque debe haber una escala mayor y variedad de producción para que al colono le resulte rentable la actividad.

Esto no se logra mágicamente. Hacen falta recursos económicos y si bien se han gestionado dineros de la Nación, siguió siendo insuficiente.
No hay políticas de incentivo y apoyo para que los colonos puedan encarar producciones de varias hectáreas. Hacen falta movimientos de suelo, combustible, máquinas, semillas, plantines, fertilizantes, medias sombras e invernáculos para combatir los inviernos, perforaciones para combatir los veranos secos, etc.

El año pasado, la municipalidad de Oberá entregó plantines, traídos desde Aristóbulo del Valle, a productores de la región. Sin embargo, la entrega de los mismos no se hizo en septiembre para su correcto transplante (primavera); lo hizo en noviembre cuando el verano asomaba con intenso sol y escasas lluvias.

El resultado fue que ningún plantin sobrevivió. Además ahora esos productores que trabajaron en vano en sus chacras transplantando los plantines, deben pagarle al municipio por los mismos.

Hoy, después de dos años de funcionar el mercado frutihortícola, siguen produciendo en pequeños tablones dentro de invernáculos, siendo que deberían ya poseer varias hectáreas de cultivo.
A modo de ejemplo, una hectárea puede producir hasta 25 mil kilos de tomates tres veces por año y 35 mil kilos de frutilla (bajo las mejores condiciones posibles); el primero con un valor de mercado de 6 a 8 pesos el kilo según la época del año, y el segundo entre 10 y 20 pesos.

Dado que el edificio de la CALO fue comprado el año pasado por la empresa DINI y CIA., Kasalaba y los productores deben buscar otro espacio.
Hace un tiempo, en declaraciones públicas, se anunció que el municipio construiría con fondos nacionales un tinglado en la zona de la Copisa, a unos 2 km de la autovía, detrás del barrio 80 viviendas, para llevar a los productores de la ex CALO. Incluso se habló de que el colono entregue la producción y el mercado se encargue de venderlo y rendirlo, pero como algo a futuro. (INFOBER había planteado necesario esto en 2006 y 2011 para que el productor no tenga que perder el tiempo vendiendo y pueda volver a la chacra a producir).
La obra comenzó a fines del año pasado y faltan los sanitarios, además de las paredes ya que sin estas no será posible guardar los freezer y exhibidores. Tiene más de 400 metros cuadrados y costó 200 mil pesos hasta ahora.

Sin embargo, Kasalaba dijo a este medio que no piensan ir a aquel lugar por la distancia del centro, argumentando algo que es lógico: si en pleno centro obereño apenas venden, menos van a vender en medio del monte.

Se debe entender que para el comercio mayorista, el mercado fruti hortícola obereño al no tener variedad y cantidad, no le resulta atractivo.
Los comerciantes que poseen un almacén de barrio (minimercado) o un supermercado les resulta conveniente comprar a grandes distribuidores como LA RURAL (Ruta 14 Km 9) que traen directo del mercado central de Posadas, o incluso reciben cargas desde otras provincias productoras en grandes cantidades.
El mercado frutihortícola obereño, con su escasa oferta, no satisface las demandas de los comercios minoristas.
Por lo tanto, la mayoría de los clientes del mercado frutihórticola son consumidores finales (mercado minorista) que compran un par de kilos de cada producto, más un pan casero y un frasco de dulce.

Obviamente que si estos productores son trasladados a cuatro o cinco kilómetros del centro, en medio del monte, ¿a quién le van a vender?… la gente de los barrios obereños y del centro no van a ir hasta detrás de la cancha de Racing de Villa Svea para hacer unas compras hogareñas.
Esta es la razón por la que Kasalaba dijo que no quieren trasladarse al nuevo tinglado que construye el municipio.

Planteada esta situación, ahora el intendente dijo a este medio que el proyecto de mercado concentrador va más allá de que si los pequeños productores quieren ir o no, refiriéndose a un Centro de Comercialización Frutihortícola, más un abasto ganadero, cuenca láctea, elaboración de biodiesel a partir del tártago, además de mercado piscícola y hasta habló de vender yerba a granel (aprovechando el conflicto de precios actual). Todo esto fue planteado en una reunión entre el municipio y 14 entidades agrarias.

Sin embargo, como dijimos antes, los productores para el mercado frutihórticola encabezadas por el dirigente Eugenio Kasalaba no quieren ir a dicho tinglado y están buscando un edificio cercano al centro obereño para mudarse. Por lo tanto, el mercado concentrador que se construye en el supuesto parque industrial como el intendente lo llama, carecerá de producción frutihórticola.

Un Abasto Ganadero

En cuanto al abasto ganadero, sin dudas el evento Expo Verá resultó muy prometedor para el desarrollo del sector, incluyendo anuncios del gobernador.
Sin embargo, desde la asociación ganadera de la zona centro se explicó cual es la perspectiva al respecto.
Dado que nuestra provincia no cuenta con espacios amplios, ni pasturas abundantes además de un clima muy caluroso y hasta seco en verano que lo perjudica, a diferencia de otras provincias ganaderas; las pretensiones son que los colonos puedan llegar a tener en un futuro unas 8 vacas por cada 10 hectáreas, y de esta manera que el productor consuma cuatro durante el año y las otras cuatro faene para el mercado.
Si bien, de esta manera se evita que los colonos consuman carne vacuna foránea, los habitantes de las ciudades (que son la mayor parte de la población) seguirán abasteciéndose de las otras provincias ganaderas.
Es decir, planteado de esta manera, no se puede hablar de un mercado ganadero y/o abasto ya que al igual que los frutihórticolas, no habrá gran escala. Más bien esto pareciera un anuncio improvisado del intendente aprovechando el éxito de la ExpoVerá.

Para que, al menos, a un sector importante de la colonia le resulte una actividad rentable y floreciente la ganadería, debe haber escala, y más aún si se habla de un “abasto ganadero” como lo anuncia el intendente, en el mercado concentrador que construye el municipio en inmediaciones de la Copisa. ¿A quienes se abastecerán en el mismo con tan poca producción?…

De esta forma no van a haber más que unos freezer con varios cortes de carne en el mismo, vendiendo al por menor como cualquier carnicería de barrio, pero en medio del monte a varios kilómetros del centro. Tal vez con precios más bajos, aunque si deben pagar IVA como el resto de los comerciantes, el precio ya no será tan bajo.

Diferente es la situación en la producción de cerdos o pollos, muy viable económicamente en Misiones, ya que los mismos no necesitan espacios abiertos y pasturas para su crianza como las vacas, búfalos, cebú u ovejas. Estos crecen en criaderos apretados y con alimentos balanceados. Por ello conseguimos en supermercados locales lechón de COFRA (de L.N. Alem) y otros productos derivados, o pollos de CAUL (de 25 de Mayo).

Mercado Piscícola

La actividad piscícola tiene varios años en Misiones y la zona centro. El problema es que nunca se canalizó el negocio de manera tal que se convirtiera en un mercado rentable y creciente para los productores regionales, como si lo hizo la empresa Rosamonte. Los productores regionales hace más de una década que experimentan en esta actividad, y todavía lo hacen mediante el pesque y pague.
Alfredo Henning, propietario del camping Kachofre en Campo Viera, relató que desde 2001 viene trabajando en el tema, pero aclaró que si no hay frigoríficos donde llevar la producción, la actividad no puede crecer en serio “todavía estamos esperando que hayan frigoríficos, sin eso solo podemos vender por pesque y pague”…

En los supermercados podemos encontrar especies como pacú a precios accesibles, envasados al vacío por Rosamonte provenientes de sus propios tajamares en Apóstoles.
Sin embargo, no encontramos marcas que sean de la zona centro. Un colono de Los Helechos ofrecía peces de su tajamar para semana santa, empero el precio por kilo no era muy accesible y además había que ir hasta la chacra a buscarlo. De esta manera, ese producto nunca será competitivo.

Para que en el mercado concentrador en construcción pueda ser además abasto piscícola, se debería montar una planta frigorífica de limpieza, refrigeración y envasado al vacío con marca como lo hace Rosamonte y a escala. De lo contrario, otra vez no habrá más que unos freezer para venta minorista, que dependerá de que la gente de los barrios se traslade hasta allá por unos pocos kilos.

Cuenca lechera:
Después de 3 años, son apenas una veintena de productores lácteos

 

En cuanto a la cuenca láctea, como lo describen desde el municipio, el nombre le queda grande.
INFOBER había hablado con el secretario de desarrollo estratégico Horacio Horot respecto al tema. El funcionario explicó que la “cuenca” está integrada por unos 20 productores los que a su vez acopian la leche, pasteurizan y las envasan en tres chacras diferentes. Aunque no supo decir donde se ubican las mismas (debería estar bajo el control de SENASA y Bromatología), lo cierto es que la producción es tan baja que no se ve en ningún supermercado el producto. Cuando le preguntamos a Horot donde se consigue “La Lecherita” (nombre del producto de Cooperativa La Unión), dijo que no sabía, pero que frente a su casa en una ocasión encontró un sachet y compró.

Por lo tanto, si algún ciudadano local quiere adquirir leche de la “cuenca láctea obereña”, debe preguntar en el negocio frente a la casa del funcionario.

Respecto a como trasladan esos sachet hasta la ciudad, no hay camiones refrigerados como debería ser, máxime tratándose de un producto tan delicado como la leche. Lo hacen en conservadoras.
Está claro que no se puede hablar de cuenca lechera con un negocio encarado de esta manera.
Hace dos años se difundió la noticia desde el municipio que “se conformó legalmente la Cooperativa Agropecuaria “La Unión Ltda.” integrada por productores lácteos de Oberá y de municipios vecinos, que desde el mes de junio del 2009 realizan actividades en conjunto” (23/04/10).
Hace tres años que trabajan y apenas son una veintena de productores que envasan unos pocos sachet trasladados en conservadoras hasta pequeños comercios desconocidos.

Horot agregó que el problema radica en la falta de productores, y que el municipio pretendía interesar a los colonos de la quebrada cooperativa Leandrito (L. N. Alem) ya que se necesita por lo menos unos 250 litros diarios de abastecimiento.

Sin embargo, según palabras del presidente del Concejo Administrativo de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Leandro N. Alem (Leandrito), Sergio Cardozo; en 2009 dejo de funcionar y cerró sus puertas, por una cuestión de materia prima. Si no hay materia prima, no puede funcionar una empresa”. “Anteriormente había unos 70 productores que traían la leche desde la localidad de Colonia Aurora pero a esta gente se le dejo de pagar y se fueron a la CAUL (producción de queso). “Nosotros, más que cantidad de productores, necesitamos una producción de 100.000 litros de leche mensuales” especificó Cardozo.
Agregó que eran aproximadamente 2.500 litros o 3.000 en promedio diarios los que hacían falta, pero la producción bajó y no pasaba de 400 o 500 litros, por lo que era imposible mantener abierta las puertas de Leandrito.
“Los pequeños productores están en 10-15 litros (diarios) y algunos pueden llegar a 30 litros” concluyó Cardozo.

Por lo tanto, para que la cuenca láctea que plantea el municipio obereño sea una actividad rentable, seria y próspera, donde además forme parte del nuevo mercado concentrador, evidentemente hacen falta bastante más que lo dicho por Horot.

Cabe recordar que, el anunciado “PARQUE INDUSTRIAL” de Oberá que promete Rindfleisch en COPISA, estará compuesto por el mercado concentrador (con los problemas descriptos arriba); la cuenca lechera con una veintena de productores que no llegan a los 200 litros diarios; y una planta de biodiesel a partir del tártago anunciado el 10 de agosto de 2010 por el intendente y la Facultad de Ingeniería que brindaría el asesoramiento técnico, cosa que todavía solo es proyecto.
Está claro que la Zona Centro de Misiones, como el resto de la provincia, tiene un gran potencial productivo, algo en lo que siempre INFOBER ha hecho hincapié (actividad primaria y secundaria) pero éstas deben ser encaradas de manera eficiente y seria.

Según Kasalaba, el intendente dijo no saber que empresa está construyendo el tinglado porque fue la provincia que hizo el contrato. Sin embargo, el dirigente pudo averiguar que los fondos vinieron desde el Ministerio de Agricultura de la Nación para que lo administre el municipio y no la provincia. Estuvimos en la obra pero no hay carteles que indiquen que empresa la está realizando y el monto total, como es obligatorio en toda obra pública.

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