Como el año anterior, como casi todos los años, nuevamente Moreno «bastardea», falta el respeto e insulta no solo a los productores que fueron a pedir un mejor precio para la yerba, si no también al propio gobernador, ésta vez llamándolo «GORDO PUTO»…
Mientras tanto, en Misiones Closs dice que «está trabajando en el tema y volverá a viajar a Buenos Aires «a conseguir lo que se pueda.
Lo cierto es que, Closs pertenece al mismo partido político que el gobierno nacional, por lo que el gobernador ni siquiera es capaz de defender su dignidad ante la falta de respeto de Moreno, ya que depende de los pesos que le manda Cristina, por lo tanto menos aún irá a contradecir la palabra de quién del secretario de de Comercio, quién es muy conocido por tener estas actitudes «patoteriles», e incluso mostrar e intimidar con su arma diciendo que «él la tienes más grande», lo cual es impresentable para un funcionario, pero en ese cargo lo mantiene Cristina sin objeción alguna, lo que la hace responsables directa aunque muchos no quieran verlo así, y continúen dándole su voto como ocurrió el 23 de octubre pasado.
Informe de lo sucedido:
“Ya lo hablamos mil veces, el precio no se toca; creí que les había quedado claro”. Con esta frase comenzó una picante reunión realizada la semana pasada entre el secretario de Comercio Guillermo Moreno y un grupo de importantes empresarios yerbateros.
Los empresarios intentaron en dicho encuentro convencer al funcionario de que autorice un aumento en el precio minorista de la yerba mate debido a las constantes presiones que vienen sufriendo por parte de los productores de Misiones.
Pero Moreno se negó rotundamente y comenzaron una serie de cruces muy fuertes. Según pudo saber LPO, todo empezó cuando el dueño de una conocida firma quiso explicarle a Moreno la crítica situación del mercado por el congelamiento de precios.
“Estoy cansado de los polacos pelotudos del interior que vienen a Buenos Aires a hacer reclamos. El precio lo defino yo y al que no le gusta que se ponga en cuatro”, fue la terminante respuesta del secretario de Comercio ante el planteo del empresario.
Luego, el propietario de la compañía yerbatera le comentó a Moreno que existe el apoyo expreso del gobernador de Misiones, Maurice Closs, para que se autorice el aumento de manera tal de garantizar un incremento en el precio de la hoja verde al productor.
De esta forma, y prácticamente “de paso”, el primer mandatario misionero se ganó indirectamente un reto de Moreno. “Decile al gordo puto ese que el que define esto soy yo y nadie más”, dijo, de muy mala manera, el funcionario.
Así las cosas, los empresarios yerbateros se fueron con las manos vacías de la reunión y muy molestos (aunque a esta altura mal acostumbrados) por la manera en que Moreno se les dirigió y les denegó el pedido.
La cocina de la protesta
El verdadero problema y los cortes de rutas anunciados este lunes se originaron cuando se comunicó a los productores que no habría aumentos, a pesar de que algunas asociaciones productivas ya habían dado por sentado un incremento de 10 centavos.
Por tal motivo, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, tuvo que salir a desmentir el aumento al afirmar por medio de un comunicado que “todavía no lo hemos resuelto ya que aún estamos trabajando con la secretaria de Comercio Interior”.
En este sentido, el ministro rechazó que el nuevo valor se haya fijado en 1 peso. “Tenemos una responsabilidad que es llevar tranquilidad a todos los productores y estamos trabajando con la importancia que la cadena yerbatera amerita”, aseguró.
A su vez, Yauhar manifestó que la medida de fuerza de productores “no tiene razón de ser ya que hasta el momento no se ha fijado ningún aumento”, y señaló que “queremos que se firme el convenio para blanquear la situación de todos los productores”.
Al mismo tiempo remarcó, que lo que laude el Ministerio va a impactar en el precio final de la yerba y, como no se ha definido “creo que la medida es inoportuna y no existe motivo alguno para que organizaciones lleven adelante protesta alguna”.
